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Fitness

28.05.2015

¿Por qué siempre tengo hambre?

Te contamos algunas razones por las que corres a la cocina cada cinco minutos.

¿Por qué siempre tengo hambre?

– Te saltas comidas: Contrario a lo que muchas piensan, dejar de comer es una muy mala idea a la hora de bajar unos kilos. Cuando tu estómago lleva varias horas vacío se produce un alza en la secreción de Ghrelina, más conocida como la hormona del hambre, lo que hace que sientas un apetito anormal. Por eso, te recomendamos comer cada cuatro o cinco horas y no salir de tu casa sin desayuno.

– Dejaste todas las grasas de lado: Nunca te olvides de los beneficios de las llamadas “grasas buenas”. Al igual que las proteínas, los alimentos que contienen grasas insaturadas generan sensación de saciedad. Recuerda que las puedes encontrar en aceites naturales, frutos secos, semillas y las amadas paltas.

– Estás deshidratada: ¿Te falta agua o comida? El hipotálamo, que es la zona del cerebro que regula la sed y el hambre, puede confundir fácilmente  estas necesidades y jugarte una mala pasada. Si no estás segura si realmente tienes apetito, prueba tomar un vaso de agua y espera de 15 a 20 minutos para ver si la sensación se mantiene.

– No consumes las proteínas necesarias: Una mujer sana debería comer, al menos, 46 gramos de proteínas al día, lo que equivale a seis huevos duros o a dos pechugas de pollo pequeñas. Si sigues esta máxima, además de sentirte satisfecha luego de comer, te darás cuenta que unas horas después no tienes tanta hambre. Y es que claro, además de nutrirte, las proteínas tienen un efecto inhibidor del apetito.

– Eres fanática de los carbohidratos equivocados: El problema de las galletas, golosinas o pasteles es que producen una alteración repentina del nivel de azúcar en la sangre, lo que sólo confunde a tu metabolismo. Los alimentos que contienen carbohidratos simples (que en general son los que más nos gustan), generan una breve sensación de saciedad seguida de un fuerte bajón, que sólo hará que tengas más ganas de comerlos. Si no quieres ser una esclava del azúcar, elige carbohidratos complejos, presentes en snacks saludables como las almendras, pistachos o manzanas.

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