Women's HealthCerrar
Email WhatsApp Compartido por 0 personas

Fitness

10.06.2015

Cómo manejar los antojos

Aunque no lo creas, no todos son de chocolate y se deben simplemente a que quieres “algo dulce”. Cuando pasamos la barrera emocional, tus antojos son una manera de tu cuerpo de decirte que necesita algo y antes de caer en la debacle de “qué terrible, ya perdí la dieta” y comerte un pote de helado, puedes aprender a escuchar lo que tu organismo te está pidiendo.

Cómo manejar los antojos

Cuando tengas un antojo piensa ¿Qué quieres comer? Esa señal es importante porque puede  ser la manera de tu cuerpo de decir “me falta esto”. Si tienes demasiadas ganas de comer dulces es posible que tu nivel de azúcar en la sangre esté un poco bajo. Si deseas frutas (si, muchas veces pasa) puede ser que necesites vitaminas o fibra. Si quieres algo salado puede que estés un poco deshidratado o si deseas algo grasoso, es porque quizás eliminaste todas las grasas de tu dieta, incluyendo las buenas.

Luego, observa qué fue lo que disparó el antojo. Esto es importante porque es lo que puedes diferenciar entre que tu cuerpo necesite algo o que quieras comer un pedazo de chocolate porque estés aburrida. Fíjate en factores como ¿has pasado más de tres horas sin comer? Si es así puede que más que un antojo, ¡es que simplemente tienes hambre! ¿Estabas viendo un programa de cocina en la TV? Con tanto programa de cocina, muchas veces “vivimos con hambre”. En este caso, cambia el canal o apaga la TV y tómate un vaso gigante de agua.

Ahora aprende a jugar con los substitutos. Si sientes que no puedes con la tentación, puedes hacer esto:

– Chocolate: Ten a mano alguna tableta de chocolate que diga “cacao al 72 %” (o superior a eso). Cómete un cuadrito y disfrútalo. Así matas el antojo y te llenas de antioxidantes, pero solo uno, no la tableta entera.

– Algo “dulce” (no definido): Cómete una manzana entera. Hay mucha gente que evita las frutas por su cantidad de azúcar. Y la verdad es que no debe ser así. Los excesos, en todo, son los que pueden hacerte daño. Te recomendamos comer un poco de gelatina light.

– Algo “grasoso”: Come una ración de maní sin sal, almendras o nueces. Claro, no pases todo el día comiendo grasas. Es una porción y listo.

– Algo salado: Come un huevo entero cocido. Perfecta fuente de proteínas y te mantendrá llena por un tiempo más. Recuerda hacer tus ajustes en tus raciones de proteína en las próximas comidas (no las elimines, redúcelas) y evita más grasa saturada.

Recuerda que aquí hablamos de “antojos” cuando estás en un plan de pérdida de peso, no de forma de vida. Es decir, estos pasos no son excusa para que todos los días comas treintra huevos, diez manzanas y veinte pedazos de chocolate además de tu plan de alimentación. Son tácticas que debes usar cuando de verdad tienes esas ansias de “un no sé qué” que no puedes controlar.

Comenta este post

cerrar