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Fitness

17.11.2015

¿Es malo para tí el gluten?

Antes de que te subas al carro y te unas a la moda, lee esto.

¿Es malo para tí el gluten?

La boda de Chelsea Clinton, hija del ex Presidente norteamericano hace unos años, tuvo mucha prensa por el maravilloso local, los tremendos invitados y su precioso vestido. Pero lo que también llamó la atención en términos de lo que cubre la prensa fue, bueno, la torta… gluten free.

Hace más de 10 años, pocas sabían lo que la palabra “gluten” significaba. Pero ahora, las dietas gluten free están en todas partes, y las grandes estrellas del espectáculo como Gwyneth Paltrow, Rachel Weisz y Victoria Beckham han sido asociadas al estilo de vida sin gluten, la que dice contribuir al aumento de energía, muslos más delgados y reducción de hinchazón estomacal.

Qué es, exactamente
El gluten es una proteína que se encuentra en los granos de trigo, la cebada y el centeno. Muchas de nosotras, sin saber, lo amamos, porque el gluten le da a nuestros alimentos favoritos ese toque especial: hace que la masa de la pizza sea súper elástica, le da al pan esa textura esponjosa y se usa para hacer más espesas las salsas y sopas.

Comer sin gluten tiene una base en la ciencia, y efectivamente ayuda a un genuino problema de salud. Para la gente con desorden digestivo crónico, llamado Celiaquía, el gluten es verdaderamente un demonio: “Sus cuerpos consideran hasta una pequeña miga con contenido gluten como un invasor y aumenta una respuesta inmune”, dice Alessio Fasano, director médico de la Universidad de Maryland y Centro para la Investigación de la Celiaquía en Baltimore. El problema es que esta reacción inmune termina dañando el intestino, lo que causa daño gastrointestinal y deficiencias nutricionales. Si no se trata, estas respuestas podrían llevar a un cáncer intestinal, así como a complicaciones como quedar infértil y osteoporosis.

Alguna vez los expertos pensaron que la celiaquía era un extraño desorden, creyendo que afectaba a una de cada 10 mil personas. Pero un estudio de Archivo de Medicina Interna hecho en el año 2003, sugirió que la celiaquía es mucho más predominante de lo que alguien imaginó, afectando a uno de cada 133 americanos. Con un aumento en los test y precauciones, más gente se dio cuenta por qué se sentían enfermos después de comer un pedazo de pan, y así las compañías de comidas descubrieron un nuevo mercado.

Ahora ha surgido otro problema. La sensibilidad al gluten puede guiar a síntomas similares a la celiaquía, como calambres estomacales, diarrea e hinchazón. Pero a diferencia de la celiaquía, la sensibilidad no daña el intestino. Durante años, los profesionales de la salud creyeron que la insensibilidad a la celiaquía con gluten no existía, pero expertos han empezado a reconocer que podría afectar a 20 millones de americanos, dice Fasano.

La exageración de la salud
Gracias al aumento de diagnósticos de celiaquía y los casos de sensibilidad al gluten, “las dietas gluten free han surgido desde la oscuridad, y ahora el péndulo se ha balanceado completamente en la otra dirección”, dice Fasano. Y con este aumento de popularidad, la gente ha decidido evitar el gluten como una cura a muchas condiciones además de la celiaquía, incluyendo migrañas y fatigas crónicas. Aunque algunos han encontrado alivio, eso no significa que una dieta sin gluten vaya a funcionar en todos los casos.

Y luego está la idea de que una existencia sin gluten es la entrada para perder peso rápidamente. Pero según Mark DeMeo, director de gastroenterología y nutrición del programa de Celiaquía en Adultos de la Universidad Médica de Chicago, “no hay nada mágico sobre una dieta sin gluten que te vaya a ayudar a perder peso”. Una cena en base a comida sin gluten podría limitar seriamente las cantidades de comida que puedes consumir. “Con unas pocas opciones, podrías disminuir tus ganas de comer de más”, dice Shelley Case, autora de Gluten Free Diet: A Comprehensive Resource Guide y asesora médica miembro de la Fundación Enfermedad de la Celiaquía.

Pero puede resultar contraproducente, porque gluten free no significa fat free o libre de calorías.

“Para hacer y juntar comida sin gluten, los productores varias veces usan más grasa y azúcar para que los productos sean más apetitosos” dice Case. Toma, por ejemplo, los pretzels: una porción de pretzels regular tiene alrededor de 110 calorías y solo un gramo de grasa. Intercámbialos por pretzels sin gluten y podrías obtener 140 calorías y 6 gramos de grasa.

¿Debieras ir por lo Gluten Free?
Si tienes celiaquía o sensibilidad al gluten, la respuesta es fácil: Sí, tienes que ir por lo gluten free. Pero si solamente buscas darle un giro a tu dieta, tienes que saber esto: es un tremendo error. Dejar el gluten puede sonar tan básico como dejar el pan o comer menos pasta, pero esto no es más que otra versión de la moda sobre lo bajo en carbohidratos. Porque el gluten hace las comidas más sabrosas y espesas, se le agrega a todo, desde los toppings para ensaladas hasta la salsa de soya y los aderezos.

Podrías terminar con serias deficiencias nutricionales. “Gluten free no necesariamente significa salud, especialmente cuando la gente saca de sus dietas las vitaminas y la comida multigrano y las reemplaza por brownies sin gluten”, dice Case. Es más, un estudio sugiere que aquellos que olvidan el gluten son más propensos a perder importantes nutrientes, como el hierro, la vitamina B y fibra.

Siete signos de sensibilidad al gluten
La celiaquía puede ser asintomática por años, y los síntomas podrían también sobreponerse con otro problema médico, por lo que suele ser confuso tanto para los pacientes como para los doctores. Dicho esto, si crees que podrías tener un problema, no elimines el gluten de tu dieta antes de ser visto por un especialista. Si acabas completamente con el gluten antes de hacerte un chequeo, tus resultados podrían resultar negativos incluso si es que tienes la enfermedad.

La celiaquía tiene cientos de síntomas reconocibles, según el Celiac Sprue Association, un conglomerado sin fines de lucro para los que la padecen. Aquí hay algunos de los problemas más comunes:
– Diarrea crónica o estreñimiento.
– Dolor abdominal e hinchazón
– Pérdida de peso inexplicable
– Anemia
– Fatiga
– Infertilidad

Autor: Karen Ansel
Traducción: Carola Hidalgo

 

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