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Fitness

24.06.2016

¿De verdad llegaste a la meseta?

Seguramente han escuchado de la meseta o el plateau como se dice en inglés. Esto es cuando se paraliza la pérdida de peso.

¿De verdad llegaste a la meseta?

Y seguro muchas piensan a la primera que “justamente llegaron a la meseta” porque a pesar de sus mejores esfuerzos, nunca logran realmente perder peso.

Pero para saber si de verdad llegaste a esa meseta tienes que observar esto:

-Estas siguiendo un plan de alimentación para la pérdida de peso: aquí es donde caen muchas y lo he dicho en mis redes muchas veces, no es lo mismo la comida saludable a un plan. La comida saludable es buenísima y de hecho, es la que debemos consumier todo el tiempo, no sólo por perder unos kilos, sino por justamente nuestra salud.

Seguir un plan, un paso a paso, un “me toca tanto de eso y tanto de eso” que preferiblemente de un nutricionista si es una dieta para la pérdida de peso. No puedes decir que llegaste a una meseta si no tienes un plan elaborado. Recuerda que comer saludable es bueno, pero sólo te va a llevar hasta cierta parte del camino.

-La consistencia en los ejercicios: los ejercicios tienen que ser constantes para que se produzcan cambios. Es decir, para ver resultados, tienes que ser constante y no hacer ejercicio “cuando tengo tiempo”. Porque la verdad es que tiempo no tienen nadie y si sólo haces dos sesiones, o tres cuando tienes suerte, es difícil que tu cuerpo responda para perder peso. Eso déjalo en tu plan de mantenimiento.

-Verifica tus comidas libres: comer cosas que son digamos, no tan “dietéticas” y disfrutar de una pizza, hamburguesas, helados y un asado está perfecto. Pero si tu dieta es súper restrictiva de lunes a jueves y se parece a un bacanal romano los fines de semana desde el viernes, no estás siguiendo el plan más efectivo.

-De verdad dejaste de ver cambios: es decir, pasaron tres o cuatro semanas y de verdad no se mueven ni los números en la balanza ni el centímetro (que es más confiable). Pero si pasó sólo una semana y no perdiste una libra, debes relajarte porque eso no se considera llegar a la meseta.

-Estas pensando en un peso irreal: esta es una clásica y muchas chicas pecan por este lado. Tenemos en la cabeza un montón de ideas de cómo debemos lucir y también lo que debemos pesar. Y en ese camino nos fijamos metas totalmente irreales.

Pensar cierto número “sólo porque quiero” no es ni real ni sano. Tampoco pensar en el peso de cuando tenías 15, ahora que estás entrada en tus 30. Tu plan de pérdida de peso debe reflejar números reales, enfocarse más en el músculo que en los números, en estar más sana, más fuerte y por supuesto, más feliz.

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