Women's HealthCerrar
Email WhatsApp Compartido por 0 personas

Fitness

30.06.2016

Sesiones de kine… como el fútbol

Sería maravilloso que asumiéramos el proceso de rehabilitación como algo global, donde todos tenemos un rol y donde debiéramos cuestionarnos cómo, desde nuestra posición individual, estamos aportando.

Sesiones de kine… como el fútbol

Todos fuimos testigo de lo que la selección nacional de fútbol provocó en el pueblo chileno estos días. Alegría hasta el alma, orgullo, pasión, renacer de los propios sueños, confianza, fe, gratitud.

Durante el recorrido hubo un grupo de personas, un equipo humano más allá de los propios jugadores comprometidos con el proceso, donde cada uno de manera individual debió superar sus propias dificultades para lograr un objetivo común y superior.

Y está el hincha, quien también forma parte de este maravilloso engranaje, por eso sentimos el triunfo como algo nuestro.

El proceso de rehabilitación kinésica es exactamente igual. Hay un protagonista, que por supuesto es el paciente, detrás de un sueño, muchas veces con una cuota grande de incertidumbre y frustración. A su alrededor hay también un equipo, que involucra al Kinesiólogo, al médico, a la institución donde se hace la rehabilitación, a la familia, a los compañeros de trabajo, a los amigos. Todos contribuyen de alguna manera.

Hay una fórmula que es universal y aplicable a la Kinesiología y a la vida misma. Cuando hay cariño de por medio, compromiso, trabajo, respeto y valor por el otro, capacidad de autocrítica, preparación profesional y emocional, generosidad, empatía, vínculo y comunicación, las probabilidades de éxito aumentan muchísimo.

Lo indica incluso la evidencia científica, un ambiente positivo que refuerza este tipo de variables en un proceso de rehabilitación mejora notablemente los resultados.

Ese es mi desafío y compromiso como kinesióloga y me encantaría que se empapen de esto los pacientes, que lo esperen y lo exijan de sus médicos, de sus kines, del sistema de salud. Que se empapen también los otros profesionales, no seamos soberbios y centrémonos en el paciente, no dejemos de creer y luchar por un sistema o escenario mejor.

Que se empapen también las familias, los amigos, los compañeros de trabajo del paciente que va a kine, piensen cómo pueden apoyar en este momento… porque créanme, tienen un rol.

Entre todos podemos hacer que el proceso, cualquiera sea el que estemos viviendo, sea más humano y más amoroso.

Comenta este post

cerrar