Women's HealthCerrar
Email WhatsApp Compartido por 0 personas

Fitness

20.07.2016

Cómo pasar la meseta

La meseta es un aviso que nos da nuestro cuerpo de que algo tiene que cambiar, entérate cómo hacerlo.

Cómo pasar la meseta

Hace unos días hablamos sobre la meseta, ese lugar malísimo en la pérdida de peso donde nada se mueve, y cómo identificar si realmente llegaste a ella.

Como no todo puede ser malas noticias, ahora les cuento qué pueden hacer para salir de ella, porque se puede, sólo tienes empezar por esto:

-Cambia la comida: lo primero que uno piensa cuando llega a la meseta es que debes comer menos y la cosa no tiene que ser necesariamente así. Quizás es que debes prestarle más atención a tu alimentación, medir mejor tus porciones, cambiar el arroz integral por camote, el brócoli por coliflor, ajustar que tus comidas libres no sean tan “libres” y más comedidas, ver si estás tomando mucho alcohol o demasiados “postres fitness”. El tener un diario te ayuda con eso.

-Cambia el ejercicio: así como nos acostumbramos a la comida, nos acostumbramos al ejercicio y claro, cuando nos sentimos bien haciendo algo, por qué dejar de hacerlo, ¿cierto? Pero tu cuerpo necesita un empujón más. Esto no quiere decir que tengas que hacer más ejercicio, pero si que quizás tienes que cambiar la rutina de pesas, usar más peso, reducir los descansos, salir a trotar en vez de montar bicicleta.

Así como vegetales hay muchos más de los que estás acostumbrada a comer, en el mundo del ejercicio hay muchas otras actividades que te pueden desafiar y hacer que las cosas empiecen a moverse otra vez.

-Introduce un cambio a la vez: si estás en un plan para perder peso, yo recomiendo ir introduciendo de un cambio a la vez. Una semana ajustas la comida, la otra semana ajustas el ejercicio. No tienes que hacerlo todo al mismo tiempo y sentir que te vas a volver loca. Además te darás cuenta que los cambios, por sutiles que sean, pueden ser beneficiosos.

-Descansa: quizás esto te suene como el anti-consejo pero funciona. Muchas veces nos obsesionamos con hacer ejercicio y comer de cierta manera, estamos cansadas tanto física como mentalmente. Tu cuerpo te va a responder diciendo “hasta aquí llegue yo”. Y esto pasa muy a menudo cuando las personas llevan mucho tiempo en un plan de dieta y ejercicio.

55a72ad2fe14feb0a58432e9c9c2a159

Tomarte una o dos semanas de descanso, donde sigas comiendo sano pero más intuitivamente, donde le des tiempo a tu cuerpo de descansar y recuperarse, puede hacer que vuelvas con todo a la batalla.

Y una cosa muy importante es esto: estar en un plan de pérdida de peso es una etapa, que debe tener comienzo y fin. Es decir, no es un “estilo de vida”. Es algo que vas a hacer para un fin específico. Y lo mejor es que lo hagas de la mano de un profesional -como un nutricionista deportivo-.

Si sientes que tu vida es una pelea eterna con los kilos demás, debes pensar en que tienes que cambiar la manera en que haces las cosas y tener en mente que esos kilos que tú dices que tienes “extra” no sean kilos de vanidad (que hablaré de esto en otra ocasión, manténgase conectadas).

Comenta este post

cerrar