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Fitness

05.08.2016

Cómo cuidar tu zona V

No es un tema que se debe tomar a la ligera, por esto, es fundamental que tengas los cuidados necesarios para mantener tu vagina sana y sentirte cómoda.

Cómo cuidar tu zona V

Desde los hábitos de limpieza hasta los productos que usas regularmente pueden interferir en la salud de tu zona íntima.

Debes tener una rutina adecuada y así también estarás evitando posibles infecciones e irritaciones.

Primero, usa ropa interior de algodón porque esta tela es respirable y mantiene protegida esta área. Evita usar lencería con telas sintéticas y protectores diarios ya que retienen la humedad en tu vagina y pueden provocar malestar o malos olores.

Por otro lado, tampoco es recomendable usar colaless a menos que sea necesario, debido a que una parte de este está en contacto directo con la zona anal y puede llevar las bacterias de esta zona a la vulva y generar infecciones.

Cada vez que vayas al baño, limpia la zona de adelante hacia atrás, porque al igual que pasa cuando usas colaless, evitas llevar los residuos y bacterias a tu zona vaginal. Si eres propensa a generar infecciones urinarias, notarás la diferencia.

No uses jabones íntimos a menos que tu ginecólogo lo recomiende. La vagina tiene su propio mecanismo de limpieza y debe mantenerse así, ya que un jabón puede irritar esta zona y cambiar la flora bacteriana de la vagina, alterando su PH. Esto se puede traducir en molestias y picazón. Si los utilizas, enjuaga bien el producto.

Cuando estés con tu periodo, cambia el tampón o toalla higiénica de 4 a 6 horas, porque la humedad que se genera con estos productos es el hábitat perfecto para generar bacterias en la zona. Además en el caso de los tampones, reducirás las probabilidades de sufrir SST (síndrome de shock tóxico).

Recuerda que esta zona es muy delicada y está siempre expuesta a infecciones. Estar sometida a periodos de estrés, cambios hormonales o incluso si estás tomando antibióticos, pueden cambiar el equilibrio de la flora bacteriana.

Por esto, si notas algún cambio en el color u olor de tu flujo, malestar, picazón o inflamación en tu vulva, consulta inmediatamente a tu ginecólogo.

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