Women's HealthCerrar
Email WhatsApp Compartido por 0 personas

Fitness

04.05.2017

Ansiedad y comida

Estas dos palabras a veces son sinónimo y significan el mal de muchas. ¿Hay soluciones? ¡Sí! Aquí te damos los tips que necesitas.

Ansiedad y comida

La ansiedad ataca a todos, estés donde estés. Puede ser por el trabajo, las relaciones familiares, el pololo malvado ese que no te llama o el profesor que odias (todas hemos estado ahí).

Cualquiera puede ser el problema, el tema es que muchas lo tratan comiendo. Porque sentimos que eso nos puede calmar, pero no. Comemos, y normalmente algo que no debemos, el azúcar en nuestra sangre da un subidón y luego baja como en montaña rusa y volvemos al punto de partida. Viajes eternos al refrigerador o simplemente, un atracón.

89f6930172b40a2958d1d62728720492

Para tratar de “controlar” eso, porque vaya que cuando la tensión apremia lo menos que hacemos es pensar en lo que estamos haciendo (o comiendo), puedes aplicar lo siguiente:

– Agua: como siempre, el hidratarte te mantendrá con el estómago lleno y la mente en otra parte.

– Comer varias mini comidas al día: no te va a subir el metabolismo como se dice por ahí (y hasta yo lo pensé por mucho tiempo), pero esto te ayuda a mantener el azúcar en sangre estable y menos hambre-sin-sentido. Además si lo que andas es pensando solo en comerte algo, tienes que esperar algunas horas para tu próxima comida y listo.

– Elimina el azúcar: no me maten, se que todos lo que quieren es un pedazo de chocolate cuando la tensión apremia. Pero mientras más alimentos dulces consumas, más querrás comer. Es decir, no pienses que en esa golosina está la solución a tus problemas. Mientras más comida natural comas, tu cuerpo reaccionará mejor.

2d5d327410bd7a9d8d61e4a58419d754

– Ocúpate en vez de preocúpate: haz algo. Algo físico. Arregla algo en tu casa, colorea una mandala, teje, haz ejercicio. Algo que te mantenga realmente ocupado y te distraiga. Criticar por criticar o buscarle lo negativo a todo, no es una “actividad para relajarte” (y no te lleva a nada constructivo, #justsaying).

– Sepárate un momento: por supuesto que vas a decir “no puedo” y no quiero ser insensible, es una tarea dura pero se tiene que hacer el esfuerzo de reducir los momentos que pasas frente a las fuentes de tensión. A veces es la tensión en las redes sociales, quizás para otros es el trabajo, los emails que no paran de llegar o las peleas constantes con la pareja o amigos. Sepárate por un momento de la situación, 10 minutos. Respira, medita (cosa que sabemos que es difícil pero ahora puedes encontrar medios para guiarte, como apps en tu teléfono para meditar) y sepárate de la fuente de tensión. Cuando la vuelvas a enfrentar, porque claro que puede seguir ahí, quizás la puedas asumir más calmada.

Comenta este post

cerrar