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Nutrición

13.04.2018

¿Te pierdes el desayuno?

¿La comida más importante se puede saltar? Discutible. Es momento de despertar y enterarse de las últimas investigaciones para comenzar el día con todo.

¿Te pierdes el desayuno?

Todos tenemos ciertas dudas, esta vez: ¿Qué pasa en mi cuerpo cuando me pierdo el desayuno? Acá respondemos a esta pregunta.

1. INICIO

Gracias al ayuno de la noche, tus niveles de glucógeno muscular están en su nivel más bajo. Anda a primera hora al gym para aprovechar tus reservas de grasa. Pero si el perder peso no es tu meta, saltarse el desayuno podría significar malas noticias. Un estudio hecho por la Universidad Loughborough encontró que las participantes que no tomaron desayuno no se desempeñaron tan bien. Prueba, por si fuera necesario, que la comida en verdad alimenta tu condición física.

2. ROMPE EL HÁBITO

Si desvías el desayuno, es más probable que fumes, bebas y trabajes menos, encontró un estudio de la Universidad de Helsinki. Pero el vínculo entre el desayuno y un cuerpo delgado puede ser simplemente conductual: los que desayunan tienden a tener una dieta equilibrada en general, de acuerdo a la nutrióloga Emer Delaney.

3. NO TAN ESTUPENDO

Una investigación encontró que los participantes con sobrepeso que se saltaron el desayuno perdieron grasa, pero tenían un colesterol más alto en comparación con los que consumieron cereal. Sin embargo, nuevos estudios sugieren que el azúcar es un factor más importante en las enfermedades cardiacas que el colesterol, lo que significa que el cereal podría ser peor.

4. ESCOGE PROTEÍNA

La idea de que simplemente desayunar le dará un impulso a tu metabolismo es una tontería. “Es la calidad de las calorías lo que realmente cuenta”, dice el entrenador personal David Kingsbury. Así que opta por un desayuno lleno de proteína, incluyendo huevos, avena o yogur, que la Universidad de Missouri Columbia encontró que puede limitar el almacenamiento de grasa.

5. SÚPER 8

Come a las 8 am. “Es cuando la hormona del estrés, el cortisol, alcanza su punto máximo, y un desayuno balanceado puede ayudar a atenuarla”, dice Kingsbury. Además, un estudio de Missouri Columbia encontró que los evasores del desayuno habitual también reducen las existencias de dopamina, una sustancia química de recompensa, lo que aumenta la probabilidad de que coman más alimentos azucarados.

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